Son elementos arquitectónicos diseñados para dividir espacios, garantizar privacidad y mejorar la seguridad en entornos comerciales, industriales, hospitalarios y urbanos. Gracias a su fabricación en acero inoxidable, ofrecen resistencia a la corrosión y fácil mantenimiento, mientras que las versiones en acero al carbón con recubrimiento galvanizado o pintura electrostática garantizan durabilidad y robustez estructural en interiores y exteriores.