Son elementos de protección estructural y de impacto, diseñados para minimizar daños en vehículos, maquinaria, mobiliario y edificaciones en entornos industriales, comerciales y urbanos. Gracias a su resistencia y diseño funcional, se utilizan en zonas de alto tráfico, almacenes, hospitales, estacionamientos, fábricas y áreas de seguridad. Fabricados en acero inoxidable para máxima resistencia a la corrosión, o en acero al carbón con recubrimiento galvanizado o pintura electrostática, estos parachoques garantizan durabilidad y absorción eficiente de impactos en cualquier entorno.